Una pausa para reconectar con lo esencial, que invita a convertir la cocina en un lugar donde cuidarse y celebrar con sencillez y gratitud lo que la tierra ofrece.
Parece algo bastante superfluo hablar de la mejor manera de alimentarnos cuando hay ahora mismo tantas personas en el mundo que no tienen qué llevarse a la boca. Y otras tantas que, aun teniendo algo que comer no pueden permitirse ni mucho menos el lujo de elegir el qué. Pero aquí estamos, en este lado de la tortilla en el que nos encontramos abrumados por tener tanto, perdiéndonos en la complejidad de cosas que en realidad son más bien sencillas. Somos afortunados y al menos está bien ser conscientes de ello.
El objetivo último de comer bien es vivir bien. La alimentación es una herramienta importante para el cuidado de la salud y la prevención de la enfermedad, aunque no está de más recordar que hay distintas variables y que no siempre las controlamos todas.